¡Pongan los fideos!

Como dice el refrán popular: ¡Pongan los fideos! A la final de Palermo llegaron los dos equipos que la mayoría del ambiente del polo deseaba ver. Por varias cosas: porque tienen 40 goles cada uno, porque tienen estilos diferentes y porque es el clásico moderno de este deporte. La Dolfina lo hizo: recuperó su imagen y venció por 18-13 a La Aguada para asegurarse su lugar en la final de Palermo.
La clasificación de Cambiaso y compañía fue especial. El cuarteto empezó mal, como si fuese una prolongación de su nivel en toda la temporada. Perdido en la cancha, viendo a los Novillo desde atrás. La Aguada dominó los primeros chukkers, pero con un déficit que lo pagaría muy caro en el global: sólo logró un 3-0 en la chapa. Poco para un equipo dominador.
De a poco, La Dolfina mejoró. Primero fueron sus hombres del medio: Mariano Aguerre y Lucas Monteverde jugaron su mejor partido de la temporada. Bartolomé Castagnola tuvo la garra de siempre. Y así el equipo emparejó el partido hasta llegar igualados al séptimo.
Claro, falta nombrar a un protagonista: nada más y nada menos que Adolfito. El crack de cracks jugó una segunda mitad espléndida, para cerrar un partido con 11 goles, mucho de notable calidad. Adolfito justificó su handicap de 11 goles, porque nadie duda que está un escalón encima del resto. Además, tiene caballos que superan al resto, como la nueva Leyend, con la que marcó tres goles para torcer el brazo de los Novillo. Como dijo Lolo tras el partido, “estamos bien vivitos”. ¡Demasiado!
Párrafo final para Javier Novillo: aplausos de pie para quien culminó con dignidad una temporada complicada por su problema de salud. Un auténtico ejemplo.
por Carlos Beer
Redacción Mundo Polo

Fotos: Milito Cerezo – AAP.

07. Dec, 2009 





Una lástima que La Aguada haya perdido. Coincido con Beer: la garra que tiene Javier Novillo Astrada deberia ser ejemplo para muchos!!!